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jueves, 19 de enero de 2017

Celestin Freinet: un ejemplo de perseverancia

Representa un reto siempre poder seleccionar algo importante para la publicación del Blog del CESES, pero también una satisfacción de poder compartir lo que en mi práctica docente ha dejado una huella profunda.
En esta ocasión, he decidido darle un espacio a la figura de Celestin Freinet, pedagogo francés, representante de la Escuela Nueva y promotor de reformas educativas trascendentales para su país y un legado histórico, cultural y académico para la humanidad.
Nacido en los Pirineos Franceses, a temprana edad tuvo que enrolarse en las filas de la milicia de su país para combatir en la Primera Guerra Mundial. Su experiencia en ese escenario, no le permitió salir bien librado. En el frente de batalla salió gravemente herido; dañados sus pulmones, a grado tal que su voz se vería afectada, no impidió sus deseos insesantes por convertirse en un docente consagrado a la niñez francesa de su tiempo y adoptar el pacifismo como un estilo de vida permanente.
Durante su convalecencia, se interesó en los escritos de Marx, Engels y Lenin, entre otros, lo que le permitió tener una visión más amplia de lo que representaba convertirse en maestro.
Recuperado, con nuevos bríos y convencido de lo que representaba la educación para el contexto histórico en el que se desarrollaba, en 1932, Freinet abandonó la enseñanza pública y crea su propia escuela.
Intenta de un modo natural, adoptar una enseñanza sin formalismos según sus posibilidades físicas y en función de las reacciones de sus alumnos. Es así como empieza a percibir los intereses de los alumnos integrándolos en la enseñanza para evitar la desintegración del pensamiento infantil. Igualmente suprime la clase de moral y la sustituye por una frase sugestiva que deja en la pizarra durante una semana para tratar de influir el comportamiento del alumno.
En 1923 decide Freinet consagrar sus esfuerzos no al alumno susperdotado sino a todos los alumnos sin excepción, sin importar las diferencias de inteligencia, carácter o nivel social. Por .lo tanto, debe concebir técnicas válidas para cualquier alumno y que deberán partir del interés general de la clase.
Además, la observación de sus clases le hace darse cuenta de que no hay continuidad entre el pensamiento del niño y el texto definitivo, puesto que los episodios interesantes, escritos, leídos y copiados en la pizarra no dejan rastro alguno. Es así como se le ocurre que la solución está en imprimir el pensamiento del niño. Se inicia entonces Freinet en todo lo relacionado con la imprenta, cuyo manejo de las letras le da grandes esperanzas para los niños.
En 1924, a pesar de la incredulidad general, Freinet entusiasmado adquiere todos los instrumentos necesarios para su imprenta, quedándose en bancarrota. A pesar de eso, Freinet y sus niños sacan su primera hora impresa en papel inadecuado, por lo que pide ayuda económica en una reunión sindical de maestros. En ella muestra su reciente trabajo con los niños, pero nadie comprende su alcance pedagógico.
A finales del año, un maestro de Tregunc (región de Finisterre) compra una imprenta para su clase, lo cual da paso a la imprenta en Tregunc. De ese modo, cada alumno de ese lugar se hace corresponsal de los alumnos de Freinet. Cada dos días los alumnos envían textos libres que son contestados por los de Tregunc. La información contenida en esos textos porta sobre lo que comen, lo que cosechan, lo que fabrican, los árboles, los animales y las flores que tienen, las fiestas que hacen, en fin, todo lo que se hace en el pueblo.
En 1926 ya hay varias escuelas francesas de provincia que han adaptado la imprenta y que están en correspondencia interescolar.
Enseguida se da cuenta Freinet que su prensa ya no es muy práctica y echando mano de sus ahorros construye una nueva con el carpintero del lugar. La ciudad empieza a interesarse en la imprenta y más que nada los niños, pues les gusta tener noticias de las otras escuelas.
A principios de 1929 nace el fichero escolar al plantearse la necesidad de tener documentos al alcance de los niños. Estos documentos tienen que ser ágiles para permitir la enseñanza individualizada; así surge la idea de la ficha sencilla y móvil.
A la par de los temas de los que se ocupa Freinet, gran importancia reviste el de la disciplina, la cual en su acepción, según él, debería desaparecer del vocabulario pedagógico. Añade que la disciplina es necesaria cuando en la clase no hay una actividad libre como base de toda su organización. La disciplina es necesaria para reprimir las aspiraciones del niño o para obligarlo a hacer tareas que no le agradan, ya que él cuando participa en algo que le apasiona, se disciplina automáticamente.

Este humilde hombre representa un ícono dentro de la galería de pedagogos. Sensible y con un corazón noble, demuestra que ante las vicisitudes y con pocos recursos, logró brindar a sus alumnos, la satisfacción de transmitir un mensaje que impactó positivamente en los corazones y en las mentes de aquellos que tuvieron el privilegio de tenerlo como maestro. Ni los estallidos de los estruendosos cañones en el fragor de la batalla, ni los que lo señalaban y calumniaban por el pensamiento de una educación innovativa, acallaron el deseo fervoroso de brindar una vida que dignificara a la niñez de su tiempo.


MES  Federico Rubén Lira Ramos

miércoles, 6 de enero de 2016

Blanca Magrassi: ejemplo de tenacidad y perseverancia


A un par de meses de la partida de nuestra respetada y admirada Blanquita, todos como sociedad chihuahuense y quienes la conocieron en otras latitudes, lamentamos profundamente el deceso de tan admirada mujer, ejemplo de tenacidad y perseverancia.
Su visión representa ver consolidados sus sueños con un proyecto educativo propio, producto de su interés por ver en la niñez y en los jóvenes el desarrollo que les permitiera trascender positivamente en la sociedad.
Blanquita supo combinar perfectamente su interés como empresaria, ofreciendo servicios en educación de calidad innovativa, así como su pasión política como miembro de su partido y como compañera de batallas, respaldando siempre a su esposo Don Luis H. Álvarez.

De Blanquita admiramos la perspicacia para tomar lo mejor de los diferentes modelos educativos en los que se interesaba, durante los viajes que realizó a diversos países del orbe.
Hoy, Blanquita nos deja un legado cultural e histórico, difícil de superar, que representa para quienes somos parte de esta prestigiada institución, un compromiso de superación constante que ennoblece el quehacer del maestro día a día.
Representa para Chihuahua un ícono en educación, asimismo una herencia invaluable de las que seguramente, muchas generaciones que nos precederán, serán enriquecidas y beneficiadas por tan extraordinaria contribución.
El pasado 30 de Noviembre, la comunidad educativa, padres de familia, autoridades civiles, y ex alumnos, se dieron cita en las instalaciones del Centro de Educación Integral Elizabeth Seton para llevar a cabo un homenaje post mortem muy emotivo como reconocimiento a la labor realizada por la Dra. Álvarez.
La mejor forma de poder dejar huella de la trascendencia y el trabajo de tan distinguida mujer, se vio coronado con la apertura de la biblioteca que lleva en letras doradas “BLANCA MAGRASSI DE ÁLVAREZ”, así como la develación del busto de la Dra., a la entrada de la institución educativa, de la que seguramente se sintió más de una vez orgullosa.



Digno reconocimiento a la mujer que se mostró siempre grande en sus sueños y en sus enseñanzas.
Te recordaremos con cariño siempre.


Federico Lira 

viernes, 25 de septiembre de 2015

¿Cómo aprendí a ser docente?

Sin lugar a dudas, una de las más grandes satisfacciones personales a las que pueda aspirar cualquier ser humano, es el ser transmisor de conocimientos. Por naturaleza, el hombre se ha dedicado a buscar respuestas a tantas interrogantes de la vida. Todos, de alguna manera, hemos admirado a alguien que haya dejado una huella profunda en nuestro ser. Y no me refiero en este caso particular a nuestros progenitores, que no dudo, en lo más mínimo, hayan sido parte importante en nuestra formación académica, sino aquellos maestros que consolidaron en nosotros un conocimiento amplio, un aprendizaje práctico, un potencial de habilidades y estrategias que hoy rememoro y recapitulo como herramientas estratégicas para la formación de docentes.

Pero el asunto por el cual en este momento diserto es: ¿Cómo aprendí a ser docente? Aunque más bien considero apropiado replantear la pregunta diciendo, ¿cómo aprendo a ser docente? Esto ante todo porque a pesar de mi experiencia laboral docente, por más de 17 años, creo y estoy seguro, que como maestros hay mucho que aprender para esta tan hermosa y loable labor. No podemos quedarnos como meros espectadores de un fenómeno que constantemente está emergiendo con nuevas preguntas.

Decidí tomar el reto de estar frente a grupos gracias a la invitación que se me hizo de impartir la clase de ciencias de la salud en bachillerato. Yo ya había estado frente a grupos con personas adultas. Tengo que ser sincero, que este reto despertó en mí un gran interés por adentrarme más profundamente a nuevas etapas de preparación.

Cuando se descubre que el docente tiene una experiencia y el alumno tiene otra, se da un proceso de interacción pretendiendo con esto superar los enfoques pedagógicos tradicionales por uno concentrado en la construcción de nuevos conocimientos.

Así, año con año y gracias a los esfuerzos logrados por la Secretaría de Educación, Cultura y Deporte en promover talleres y diplomados en práctica docente, pretendo estar lo más actualizado en esta dinámica educativa.

En mi experiencia personal, considero que cada docente tiene su estilo muy particular de transmitir conocimientos. Dependerá de cada uno de ellos la aptitud, la habilidad y la destreza de enfrentar cada situación académica con pasión, vocación y optimismo.

Quiero decirle a mis compañeros y a quienes piensan ser parte de esta experiencia docente, que el camino no es fácil, que día con día nos enfrentamos a la más ardua tarea de enseñar, que un maestro innovador, creativo, con ideas apropiadas a los tiempos en los que se exige excelencia, será un gestor académico que revolucione, cambie y transforme la construcción de conocimientos y sistemas de enseñanza – aprendizaje.


M.E.S  Federico R. Lira Ramos

jueves, 30 de abril de 2015

El papel y las funciones de la universidad



“El papel y las funciones de la universidad en la producción y reproducción del conocimiento”.


A lo largo del tiempo y aún desde sus inicios, la visión y misión de la universidad ha sido y será la de generar conocimiento para contribuir al desarrollo y bienestar de la sociedad. Su génesis se remonta varias centurias atrás, en la renaciente Italia. Pujando y esforzándose por salir del lúgubre oscurantismo, la universidad se abría paso para cumplir su función social, esto es entre otras muchas, la de contribuir al alcance de ideales y valores así como erradicar la ignorancia y propugnar por el saber.

Es de llamar la atención incluso, que aún Machiavelo hace una reflexión acerca del negocio, que etimológicamente significa la negación del ocio, y que además nos permite darnos cuenta de que forma había una necesidad y un hambre por estar ocupado en la adquisición de nuevos conocimientos.

Esto dará como consecuencia a nosotros como docentes, ubicar el papel de la universidad en la función y reproducción del conocimiento. Independientemente y cualquiera que sea la clasificación de la ciencia, a través de ésta es posible que la confrontemos con los retos y necesidades que surjan y se pueda en la medida de lo posible, tener la capacidad de sensibilizar al individuo a que éste pueda ser educado y por lo tanto, adquiera cierta conciencia civil y estar más sensibilizado en seguir buscando explicaciones más objetivas a una gran diversidad de fenómenos y acontecimientos cotidianos.
Solamente a través de la investigación será posible generar más conocimiento. Pero podríamos adoptar una postura de conformismo y delegar esa responsabilidad a quien le corresponde, esto es a saber, a los doctos e instruidos, que con su sapientísima perspicacia, dedican su tiempo y su esfuerzo a la investigación. ¡Cuán equivocados estamos!, pensar que solamente algunos poseen la capacidad para introducirse a este fascinante mundo, que con tan sólo un poco de buena actitud y disposición se podría llevar a cabo este quehacer científico. No cabe duda que cada uno de nosotros que fungimos como docentes, tenemos un excelente recurso humano y apoyo en nuestros alumnos.

Es también de hacerse notar el desarrollo que la universidad ha tenido durante su existencia. Expedición de licencias para la enseñanza, apertura a “todas” las clases sociales, que posteriormente tuvo que ser normada, actualización de materias, cambio de “ideologías” ancladas en ideas religiosas, suplantadas por otras como la ciencia, etcétera, son algunos de los cambios efectuados que permiten ver la evolución de las instituciones de enseñanza superior.

Nos corresponde a nosotros como parte de nuestra alma mater ser partícipes de este nuevo cambio que se está gestando. Siendo honestos, la mejor revolución que podemos reconocer no es la de los maestros disidentes que marchan por las grandes avenidas levantando un puño y gritando consignas contra lo que consideran violentan sus conquistas sindicales o cualquier desacuerdo a la reforma educativa. Tampoco la postura del docente será la de la muy trillada expresión, “hacen como que me pagan, hago como que trabajo”. Se debe reconocer la actitud que mostraron aquellos grandes pensadores mexicanos del Ateneo de la Juventud, que con un gran vigor y una gran visión, lograron sacar del letargo a aquellos conformistas latifundistas que apostaban a que la riqueza estaba solamente en un pedazo de tierra. O aquellos que tenían el poder, que se aferraban a la silla y se enseñoreaban de aquellos ignorantes que eran manipulados llevados por doquier para engrosar las filas de los acarreados. Estos apostaron por una mejor revolución, la de la educación, la que trajo como consecuencia que hubiera más pensadores, que se solidificara la enseñanza superior y se reconociera a la UNAM como la máxima casa de estudios de nuestro país. Allí radica el éxito, allí está la solución, necesitamos reconocer que un país con personas educadas es un país que generará progreso, generará riqueza, generará inversión. Países que supuestamente estaban también en un letargo, ahora despiertan como poderosos gigantes que educan a su gente, capacitan a sus habitantes para que salgan y establezcan negocios alrededor del mundo. Nadie apostaba por países como China e India que con tantos problemas de pobreza y sobrepoblación, ahora apuntan sus baterías a la educación, demostrando que solamente a través de esta estrategia se puede salir adelante. Mucho nos corresponde hacer en lo que nos concierne a nosotros como “profesionales de la educación”, si es que lo somos. El compromiso está, aquí en nuestra parcela, con nuestros jóvenes, en nuestro entorno, con los recursos, limitados o ilimitados que tengamos, es tiempo de salir de la pasividad y entrar al dinamismo de un mundo cada vez más globalizado, más activo, más dinámico, más educado.


Federico Rubén Lira Ramos